Ayer, día 21 de febrero a las 18:30 se puso a la venta el último libro de la saga de Harry Potter: Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Tenemos 640 páginas y 36 capítulos con los cuales disfrutar de sus últimas aventuras por 22 Euros (o por 20′90 € con el descuento del 5% aplicado en algunas tiendas.
Cuando salió este libro en inglés el 21 de julio del año pasado, el éxito estaba asegurado y en sólo 24 horas ya se habían vendido más de 11 millones de copias. Mucho, demasiado opinan los fans, hemos tenido que esperar para poder obtener la copia en español. Algunos no estuvieron dispuestos a esperar tanto y varios blogs se crearon con traducciones al castellano realizadas por fans. Algo que estaba claro que iba a suceder debido a la facilidad que existe hoy día para publicar online. Esto es algo que no entiendo, por qué no se sacaron copias del libro en varios idiomas al mismo tiempo. Si fans trabajando juntos consiguieron traducir en un tiempo récord todo el libro, ¿cómo es posible que las editoriales tengan un equipo de traductores igualmente eficaz? ¿Por qué tener meses a la gente esperando?
Ayer fui a comprar una copia y me quedé un tanto desilusionada con la portada. No sé para qué tanto secretismo la verdad, me ha parecido ridículo, no era para tanto. He escuchado comentarios acerca de que la editorial que publica los libros, la Editorial Salamandra, ya podía haber creado libros más llamativos estéticamente y con mejores portadas, con brillo en vez de mate por ejemplo. Sólo hay que ver algunos de los libros que pueblan los estantes de la sección juvenil para ver portadas que rayan la obra de arte. Bien es cierto, que la mayoría de estos comentarios se los he escuchado a adultos. Bueno, tenemos el fanarte para poder disfrutar de mejores imágenes de Harry Potter. Hasta existen portadas alternativas como la que nos envía MissDone, cuyo autor la ha colgado en su web.
Ya está, se acabó, nos hemos quedado sin Harry Potter. O al menos eso es lo que asegura su autora, J.K Rowling. ¿Pero se podrá resistir a la tentación de seguir haciendo dinero con las aventuras del joven mago? ¿Cederá a las súplicas y/o amenazas de sus fans? O quizás es una pequeña trampa, puede que ella no escriba más libros pero ceda los derechos a otros autores tal y como hacen con los libros de Star Trek o Sweet Valley High. O quizás no escriba más de Harry Potter pero sí de otros personajes en ese mismo universo. El caso es que mientras nos terminamos de leer el libro no hay que ponerse demasiado histérico pensando en qué será lo siguiente que nuestros ávidos dedos busquen en la estantería, siempre nos queda la fanficción.
Vía: Diario a Borbo
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